sábado, 17 de noviembre de 2012

A PROPÓSITO DE LOS SUJETOS Y UN FEMINISMO "MIXTO"...


A propósito de sujetos políticos y feminismo “mixto”
QUITARSE LA PIEL QUE HA CICATRIZADO TU HISTORIA
x Victoria Aldunate
“Pensar como un hombre ha sido un halago no una limitación para las mujeres que han querido escapar a la trampa del cuerpo. No es extraño que muchas mujeres inteligentes y creativas hayan insistido en que eran “seres humanos” primero, y mujeres sólo accidentalmente, que hayan minimizado su biología o sus vínculos con otras mujeres. El cuerpo ha terminado siendo tan problemático para las mujeres que a menudo han preferido prescindir de él y viajar como un espíritu incorpóreo” (Adrienne Rich).

El cuerpo sin serlo se transforma en una trampa patriarcal. De la incomodidad surge un sentir misógino, odioso y despreciativo con nosotras mismas que se entreteje con la idea de que somos seres incompletas… Y claro, para estar “completas”, nuestras organizaciones –de mujeres y feministas- deberían ser mixtas.

La feminidad del Ser Mujer es una camisa de fuerza, un molde, al que –demos gracias- parece que nunca, ninguna –por más que parezca- se adapta totalmente. Para sobrevivir todas somos desadaptadas alguna o muchas veces y otras veces cedemos. Es probable que existan tantas historias como vidas. La estructura, la columna vertebral del patriarcado, sostiene y produce innumerables y complejas maneras de sobrevivirlo.

Mujer es un invento que existe
Las primeras homínidas no eran “Mujer”. La producción del ser Mujer y su cualidad la Feminidad, se dieron en procesos de jerarquización, estratificación y asimetrías, o sea en el proceso de Dominación. Sin jerarquización no hay géneros (no hay clases, razas, normalidad sexual, superioridad humana).
Guerras y economía de excedentes en vez de subsistencia comunal –entre otras cosas- generaron el “Intercambio de Mujeres” y unos seres fueron transformados en seres para servir a otros.

La mitad de los sapiens podían manejar desde su cuerpo la reproducción (o no) de la especie completa. Animales peligrosos –entonces- aquellos que pudiesen llegar a dominar los destinos reproductivos de la comunidad desde sus úteros. En todo caso, una idea falsa porque no hay evidencia histórica de dominio por parte de las homínidas y tampoco se puede asegurar que las comunidades matrilineales no las consideraran más como “paridoras” que cómo autoridades. Lo que sí parece claro es que millones de siglos anteriores a lo que llaman Historia y Civilización, no hubo Patriarcado estructural ni Matrimonio, y la Heterosexualidad no fue ni un valor ni una norma: No hubo Hetero-normatividad y no se nacía mujer…  El Sexo no es a-histórico.

Siempre es político
“No se nace mujer, se llega a serlo…; es el conjunto de la civilización el que elabora ese producto…” (Simone de Beauvoir 1949).

La Mujer se construye socialmente. El género es una jerarquización en sí misma. No es “naturaleza”, se naturaliza. No es Biología ni biologismo, no es “genitalidad”, si no una producción social histórica concreta con el objeto de Dominar. Se crea a la mujer para explotar su trabajo. No se trata de capricho, manía o sentimientos de macho, es sólo Política de la Dominación y tiene, como toda dominación, inmensas ganancias de todo tipo para quienes dominan, especialmente para sus jerarquías. Esto tiene consecuencias ideológicas como la creación de un sistema político para sostener el orden necesario y el surgimiento de sentimientos machistas de control, sentimientos misóginos de dominio y sometimiento, y un sinfín de otros códigos.

Los cuerpos y su sexualidad se vuelven políticos en cualquier contexto y su manipulación y tratamiento se transforman en normas que apoyan los intereses de grupos hegemónicos. Por ejemplo, las sociedades aceptan -abiertamente como en Grecia o solapadamente como en nuestra época- la homosexualidad y abusos como la pederastia e incluso el incesto ejercido por hombres, y todo ello sin fracturar la Heteronormatividad y el Matrimonio que aseguran la riqueza que produce la Familia para el Estado y para la clase que lo controla. Una Familia que las mujeres, como obligación natural y entrega amorosa, sostienen en “lo privado” y reproducen entregando placer, cuidados afectivos y materiales, trabajo voluntario gratuito, traspaso de energías de todo tipo. Y este “rol” se amplía a la sociedad completa: las mujeres fuera del matrimonio, amantes, prostitutas, madres, hijas, hermanas, amigas, compañeras, secretarias, colegas, cumplen este mismo rol o parte de él en diversas organizaciones y contextos considerados públicos.  

El Patriarcado se sostiene con coerción, explotando necesidades, con chantajes y manipulación para lograr que las mujeres cedan que no es lo mismo que consentir (Nicole Claude Mathieu, 1979).
Coerción es por ejemplo limitar los cuerpos de las mujeres materialmente colocándoles velos, extirpándoles el clítoris, prohibiéndoles la entrada a lugares de culto religioso, lapidándolas, traficando con sus cuerpos, violando a las lesbianas como manera de “corregirlas”, asesinándolas por No ser lo que se espera de ellas. Explotación de necesidades es que seamos usadas como mano de obra más barata y segregadas en determinados trabajos. Con esto se logra sostener la jerarquía sexual de la División Sexual del Trabajo remunerado y doméstico. La manipulación y chantajes, se logra en gran parte con la producción de La Mujer-Madre.  

Maternidad femenina
Ser madre es un salvo conducto de moralidad y decencia (Adrienne Rich, 1976).
La Maternidad es un proceso reglamentado legal y moralmente, al que se le entrega por parte del Estado, de la Sociedad y/o la Comunidad una cuota importante de poder femenino, lo que es un buen gancho y a la vez una vía para chantajear a las madres y decirles: “Ustedes crían, les hemos entregado el poder, en consecuencia ustedes son las culpables del machismo y de todo lo que no esté bien en la familia. También sus errores se extienden a toda la sociedad, delincuentes, locos, criminales, son culpa de sus madres”.

Pero no todo es así de duro, el Estado puede llegar a condecorar a las que más paren, darles subsidios por hijo, regalarles leche y otros alimentos mientras crían  futuros ciudadanos. Luego, los patrones escatiman salas cunas y fueros maternales. El Estado da regalos y halaga a las madres; los patrones con buen cálculo las rechazan en primera instancia para luego contratarlas por pocos pesos. Todo muy concertado entre ambos. El Estado aparece como un protector de madres, pero nunca destruye de raíz la doble y triple jornada ni los trabajos precarios, sino que incluso los promueve y los llama “oportunidades”. Las madres deben aceptarlos y agradecer. Otras deciden trabajar en negocios familiares. En sectores rurales, lo hacen en chacras familiares en vez de trabajarle a un patrón ajeno haciendo gratis lo mismo que a otros les pagan, o en realidad haciéndolo a cambio de habitación, comida, suministros básicos, etc.(es una especie de trueque nunca visibilizado que termina siendo el rol “natural”). También pueden intentar ganarse unos pesos que nunca alcanzan, elaborando pequeñas producciones caseras. Cuando ese negocio crece, las llaman “microempresarias” y ellas ya pueden comenzar a transformarse en patronas de otras mujeres.
En cualquier caso, no hay jornada única para las mujeres ni en la familia ni en el rol maternal ni en la empresa patronal. El trabajo remunerado no es “Liberación”. El Estado lo sabe y lo conserva así, y para congraciarse entrega unos meses más de post natal, propone pagarles salario a las amas de casa y en un gesto de género muy siglo 21, deja que los padres tomen el post natal en vez de las madres. La “equidad de género” en plena vigencia, mixta como gusta hoy.

La “Equidad de género” es mixta y heterosexual
El autoengaño neoliberal es que toda la historia social concreta y material de las mujeres y la feminidad, sería simétrica con la de los hombres o que gracias a la inclusión actual, se borra la asimetría. La coerción brutal, los pactos masculinos en el campo de la política, los chantajes de las jerarquías de clase, la manipulación a las madres, fueron borrados y/o superados. La historia es negada y las mujeres también porque ya no existen.  

El acceso al mundo laboral remunerado nos fue devuelto a las mujeres por el capital cuando ya estaba segura la estructura del Matrimonio y entonces, el salario femenino ya no pudo ser autonomía si no “una ayuda para la familia”. También se nos entregó el voto en todo el mundo, pensando que las “madres” seremos conservadoras porque “debemos ocuparnos de la tranquilidad” -aunque sea precaria- de las wawas. Y es verdad, nos ocupa y preocupa. Parir ya no responde al deseo de hacerlo, de lamer y pegar al cuerpo al cachorro para enseñarle la autonomía, o de abortar en situaciones amenazantes. La Maternidad se transforma en una institución en sí misma patriarcalmente delimitada. Por eso, entre otras cosas, el Estado regula el aborto y mujeres de partidos o cercanas a ellos se lo entregan en bandeja. Los gobiernos deciden si abortamos o no “terapéuticamente”, y ellos definen “terapéutico” (te indican que “si te violaron, puedes”, pero por elección, no…). Un ser que puede manejarse y regularse por sí mismo, aprendió a no hacerlo y a creer que la vida que se le asigna es “Naturaleza”.

Sin esencias, histórico
No hay nada anterior a lo social. Todo se produce a la par de un cuerpo nacido, sus vivencias jamás son neutrales. Mis deseos no dependen de mis genitales. No tengo ninguna esencia, no soy antes de haber vivido. La anatomía no significa nada sin una experiencia social histórica que es una experiencia política. No parece haber un ser mujer sin vivir procesos de asignación de un rol con el que ese ser se debate y discute. Se configura alguien que interpreta sus vivencias, lo que ve, cede, reniega, escapa...
Ser Mujer no es un cuadro fijo, inamovible, estático. Es una experiencia concreta que a través de la Historia ha organizado resistencias, fugas, reformas y/o desmantelamientos del sistema que la oprime, y lo ha hecho colectivamente porque no hay feminismo individual, puede haber sentimientos feministas en cada una, pero la acción es colectiva. Son procesos íntimos (una solamente percibe cómo los está viviendo a cada segundo) y son a la vez colectivos porque en la identificación con otras se comprende la dominación y se construye caminos para destruirla.

Matando a la mensajera
Si hay algo que las mujeres organizadas de manera feminista -incluso cuando no se nombraron como tales- han apreciado a través de la Historia, es organizarse entre mujeres, autogestionarse entre mujeres, actuar juntas para encontrar y desmontar –o al menos fracturar- el germen de las dependencias y los estigmas, y para celebrar el goce que significa llevarles la contra. El ánimo ha sido siempre autónomo, la porfía también. La autonomía libera, no aparta ni separa. Es anticolonial porque se representa a sí misma y devela lo que se ha ocultado históricamente. La autonomía ha sido la estrategia fundamental para fugarse. Hemos seguido habitando los mismos mundos que los demás y junto con eso construyendo los espacios propios negados. Con la autonomía de unas no se niega la existencia de los otros, al revés, es la negación de la autonomía la que borra a grupos enteros de seres en este sistema.

Hay millones de seres, y de seres humanos -no solo hembras- a quienes se les ha mutilado deseos, libertad, partes de su cuerpo, en una carnicería patriarcal. Hay millones que siendo particulares hormonalmente, genéticamente, biológica y genitalmente, han sido obligados a entrar en un sistema dual masculino-femenino, es verdad, no se niega. Tienen su historia propia y concreta de opresiones, resistencias y acciones desmanteladoras, nosotras también.

Nosotras nos hemos organizado identificándonos en vivencias y propuestas. Los feminismos no son responsables del binarismo patriarcal, al contrario lo descalifican, lo enfrentan, y varios feminismos lo desarman. No hay que matar a las mensajeras de la horrible noticia que destroza vidas y cuerpos de personas que no quieren ser lo que se les obliga. Sabemos que vivir no es una operación matemática. Justamente es mucho más compleja, por eso negar lo que se ha vivido no va terminar con el Patriarcado y es más, puede fortalecerlo con la idea de que ya estaría superado.

¿Desaparecen las mujeres y se quedan los hombres?
No sólo la feminidad, si no la masculinidad son producciones patriarcales, pero desaparecen las mujeres y no los hombres, ¿por qué? Hombres y defensoras, reclaman entrar a los encuentros feministas nacionales, latinoamericanos y caribeños, y movimientos de la Diversidad Sexual dicen que las mujeres no existimos. Las agencias de financiación están muy interesadas también en estas propuestas... Es una madeja muy enredada que suena a más Inclusión en la Dominación.
Lo primero que salta a la vista es lo heteronormativo del primer reclamo. ¿Debe haber hombres en el feminismo para que éste sea completo? ¿Son la fuerza que nos faltaba?... Este celo particular por “lo mixto” parece garantizar que las mujeres no andaremos solas, que no dejaremos de ser el soporte doméstico, secretarial y subalterno en las organizaciones.
Y de yapa, la anulación de nuestra existencia, la desautorización de nuestra palabra. Algo re-conocido por nosotras que siempre debemos probar inocencia.
¿La historia concreta no corrobora que vivimos y hemos actuado?...

Si no existimos, la mayoría de los más de 2 mil millones de indigentes en la actualidad en todo el mundo son seres neutros, sin historia política y sin realidad política. No se requiere de desagregación de cifras de pobreza, no tiene caso denunciar explotaciones de clase y racismo específicas contra unas no mujeres. Ya no se dice Violencia contra las Mujeres, si no Violencia “De Género”, el fenómeno de la Violencia machista deja de ser un fenómeno político estructural para pasar a ser el lado oscuro de la “equidad”. Desaparecen las agravantes para un tipo de crimen en razón de un sexo, quedan escritas en leyes, pero en la vida concreta se disuelven - apenas se visibilizó el femicidio se transformó en una ley inservible-…

Es bueno reflexionar, conversar, discutir, coordinar coincidencias que busquen desmantelar los géneros, sus privilegios, el patriarcado y sus mecanismos de explotación, y hacerlo con distintas agrupaciones. Pero no parece justo que “la” condición sea: “¡Admítannos y luego hablamos!”, sino más bien una muestra más de prepotencia.

Los feminismos han nacido con materia íntima y colectiva, desde un cuerpo y vivencias concretas. No es que seamos “genitalidad hegemónica” ni esencia, es que la piel nos ha cicatrizado así. Son experiencias concretas que se configuran distintas de acuerdo a territorios, clases sociales, a la Historia de cada pueblo y a vivencias particulares. Es un cuerpo vivido –no un espíritu incorpóreo-, individual y colectivo –no universal-, propio y autónomo, que no necesita ser completado y transformarse en “mixto”.

Algunas fuentes
MÉNDEZ, LOURDES. Antropología feminista. Ed. Síntesis. Madrid 2007
SANAHUJA YLL, María Encarna. La cotidianidad en la prehistoria. La Vida y su sostenimiento. Ed. Icaria Antrazyt. Barcelona, 2007.
RODRIGAÑEZ BUSTOS, CASILDA. La Sexualidad y el Funcionamiento de la Dominación. Para entender el origen social del malestar individual. La Rebelión de Edipo, IIª Parte. Reediciones Sarri Sarri Editorial, Stgo. 2010.
GONZÁLEZ MARTÍN, ANA Mª. La Prehistoria. Vida y Costumbres en la Prehistoria. Ed. Edimat, Madrid 2006.
RICH, ADRIENNE “Nacemos de Mujer. La maternidad como experiencia e institución”. Ed. Catédra, Universitat de València, Instituto de la Mujer, Valencia, 1996.




lunes, 22 de octubre de 2012

¿FEMINISMO, PARA QUÉ? O DE LOS SUJETOS SÍ IMPORTAN





¿Feminismo, para qué?
o
De los sujetos que importan
X Patricia Karina Vergara Sánchez*

No estamos perdidas, sólo necesitamos encontrar la salida
(Ochy Curiel)

La his-herstory de la humanidad nos muestra cómo las ideas, modos de producción y formas organizativas de las sociedades, son una búsqueda constante por mejores o distintos modos de vida para los grupos humanos que los proponen. Dichas búsquedas generan tensiones y conflictos entre quienes se plantean otras formas de ver, entender y hacer en la vida individual y colectiva y quienes apuestan por o se benefician de lo establecido, del status quo.
Algunas de las luchas por otros modos de vida, radicalmente distintos o por  modificaciones en contextos particulares, han dado resultados que marcan nuevas etapas en la historia de la humanidad o logros locales concretos.

Un ejemplo inmediato de este devenir es el surgimiento de lo que llamamos el Estado Moderno, que parte de cuestionar la soberanía sustentada en el poder divino y propone otro orden político y económico, basado en el liberalismo económico-político y sustentado en los mandatos de aquello legitimado por la ciencia. Después, cuando las teorías socialistas-materialistas económicas y políticas mostraron que el modo de producción liberal dividía a las personas en clases respecto a su relación con la apropiación de los modos de producción, se generaron otras apuestas por otros modos de vida con las tensiones, desacuerdos y acuerdos entre los grupos humanos que proponían.
Otro ejemplo es cómo en América hace aproximadamente 500 años ocurrió una invasión desde países de Europa, y el subsecuente reconocimiento de la opresión colonial, llevó a una lucha de corte liberal por la independencia política de las naciones y cómo aún seguimos tratando de combatir y hacer resistencia a distintas formas de colonización e imperialismo. Lo que trato de mostrar es que los procesos humanos culturales, políticos y económicos se caracterizan por partir de propuestas mayor o menormente utópicas que luego se desarrollan por vías diversas, incluso por el uso de la violencia, que transforman los contextos generales y los cotidianos con distintos grados de cercanía a la utopía planteada, dependiendo de las circunstancias, deseos y posibilidades locales.
Los feminismos han sido de esas propuestas transformadoras, que surgen a partir del reconocimiento o toma de conciencia de una situación de injusticia y de la apuesta a una utopía. Así, dieron cuenta del lugar de las mujeres en distintas sociedades en una situación de desventaja; lugar social, cultural e incluso una ideología imperante que las consideraba en minusvalías lo que redituaba y ha redituado en menor acceso a trabajos remunerados, menor acceso a educación, obligatoriedad del servicio doméstico y sexual, entre otros. Todo ello sumado a la sanción social y política a cualquier ruptura de dichos mandatos, que en muchos casos ha implicado violencia y muerte. Estos feminismos se ocuparon, se ocupan, de la denuncia de estos fenómenos y desarrollaron propuestas e ideas y acciones al respecto. Si bien, no fueron en una sola tónica, ni para un solo destino, ya que no existe un único feminismo ni una única forma entenderlo.
Desde el Feminismo Pre moderno, por ejemplo, la obra de Christine de Pisan, La ciudad de las damas (1405), que atacó el discurso de la inferioridad de las mujeres; el Feminismo Moderno con la Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana, en 1791 de  Olympe de Gouges, o la Vindicación de los derechos de la mujer., redactada en 1792 por la inglesa Mary Wollstonecraft, resultado de la Revolución francesa, cuya mirada es hacia  una reivindicación, el reconocimiento de las mujeres como ser humano-político-social. Pasando  por las obras consideradas fundantes del feminismo como la Mística de la feminidad de la feminidad de Betty Friedan, El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir y  otros que se preguntaban sobre qué es ser mujer, qué significa-ba y cómo significa-ba, cómo se construye y el cómo esa construcción la pone en relacionalidad con el otro. Al paso del tiempo se gesta un feminismo que apuesta por la igualdad, leyes y reformas que garantizan un salario y una participación en el sistema existente, aquí la utopía creada fue por tener acceso al poder repartido en el mundo. En tanto, el feminismo de la diferencia fue una apuesta utópica por la libertad, apuesta por un mundo donde las mujeres significaran por si mismas. Después y al paralelo surgen una cantidad de feminismos, de un jardín como el de Borges con senderos que se bifurcan, distintas apuestas por la utopía, ecofeminismo, cyberfeminismo, feminismo autónomo...

Pluralidad en donde, finalmente el eje común en este mosaico de tonos respecto al “ismo” feminista, entendido como sistema de pensamiento, es la reflexión respecto de las mujeres y es posible el plantearlo como lo definió Melissa Cardoza, feminista, durante el taller “Formación de activistas” en 2003, en la Ciudad de México: “Hoy los feminismos coinciden en un punto: siguen siendo filosofía política que está cuestionando el orden establecido en el mundo tanto para hombres como para mujeres, la pregunta sobre cómo ese orden podría ser distinto” (Melisa Cardoza).

En las décadas recientes, las propuestas por un mundo con una más justa distribución de la riqueza, por gobiernos no autoritarios, así como los ideales de igualdad, libertad, fraternidad, planteados por el surgimiento de la modernidad, ante al avance y deshumanización de lo que han llamado del capitalismo salvaje cayeron en una crisis emocional-política y filosófica que cuestiona su posibilidad.  La esperanza misma, diría yo, también ha caído en una crisis que dejó por lugar filosófico la certeza de que no hay certezas, no hay más realidad que el contexto existente.
Así mismo, los pensadores de la época nos han enseñado que el poder es relativo –Incluso cuando el poder de algunos esté en un cuerpo hambriento y en otros no, aun cuando el poder de algunos tenga cierto capital cultural y ciudadano y el de otros sea mínimo o disponga de una subciudadanía-. Al encontrar al poder inasible e inidentificable, entonces se torna difícil o inconcebible trastocar el sistema que lo sustenta –apenas plantearle alguna resistencia-, por lo tanto no hay esperanza de otra posible apuesta civilizatoria, más allá de la inmediata reivindicación. Se llama posestructuralismo-posmodernidad, dicen.
El feminismo bifurcado también se ha visto afectado por el fenómeno, pierde la fuerza emancipadora-liberataria-transformadora que cimentó sus primeras utopías.
A partir del desarrollo de la categoría género, útil para el análisis histórico de acuerdo con Scott: "...el género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias que distinguen los sexos y el género es una forma primaria de relaciones significantes de poder..."(Scott; 1990: 44) y se refiere a una estructura social que produce relaciones jerárquicas. Es a partir del auge de este término-categoría en la década de los 80´s que se comienzan a construir propuestas que señalan, visibilizan o combaten estas relaciones jerárquicas: teoría, leyes, políticas o estrategias, contra la discriminación por género, contra la violencia de género, contra la inequidad de género y por acciones afirmativas en torno al género…sin embargo, una categoría que pudo ir tan a la raíz del problema, que pudo haber servido tanto para construir hacia, justamente, utopías organizativas no jerárquicas, bajo el sino posmoderno de la relativización del poder, pierde la noción de opresión y, por tanto, la necesidad de señalar privilegios y responsabilidades respecto a los usos y abusos de ese poder, pierde entonces la radicalidad que interpela a los hombres y a las mujeres, -como se hacía con la palabra patriarcado que hacía visible la relación de dominación que la propicia -, y sí se interpela a una ambigua matriz delimitante, entonces, parece no interpelarse a nadie… y no atañe a nadie en concreto, no hay emancipación-liberación posible y no hay para quién.
Otras luchas, como las antirracistas y anti etnocentristas, por ejemplo,  también han sido tomadas por esta relativización de la mirada crítica al poder hegemónico y se convierten en participantes de políticas reivindicativas, las formas “negociadoras” y cómodas al sistema, -ONGs, lobbys y pequeñas concesiones por una parte y , por otro lado, lógicas y abstracciones de complejidad matemática, construcciones teóricas desidentitarias,- en donde se ha perdido la noción de opresión, negociada por la “lucha en contra de la discriminación”, que tiene, justamente, un significado político de pacto en busca de acceso a los privilegios –inclusión: no ser discriminadx, ser parte-, un conveniente olvido de cuestionar el sistema de dominación , mucho menos de transformación del sistema mismo.
Igualmente, las valientes llamadas del feminismo lesbiano a destruir la heterosexualidad como régimen (Wittig, Rich) se convirtieron, junto con los movimientos de la diversidad sexual en la búsqueda de pactos inclusivos, como el derecho a casarse, pagar hipoteca conjunta y a la seguridad social de una parejil pareja sosteniendo el modelo liberal y neo liberal de las relaciones humanas.
En otro lugar, esta lectura desesperanzada –posestructuralista- del mundo en el feminismo, que no reconoce el uso abusivo del poder como productor de  opresión si no que estudia a esa matriz constructora, que no responsabiliza necesariamente a privilegiados y no cohesiona a quienes le sostienen; propone destruir la matriz de género, haciéndola estallar, despareciendo a la mujer (porque es un ideal), y a las mujeres como categoría, -precisamente a las mujeres, los hombres desaparecerán en algún momento como consecuencia-, pero las mujeres y la feminidad, cualquier cosa que quiera ponerse según el contexto como feminidad, son el problema, desaparezcamos y entonces… desparece el binarismo…¿qué desaparece, la injusticia, la opresión?
Hoy, las imágenes de las posfeministas son una mujer vestida con los atributos sociales de hombre diciendo que el feminismo sirve para dejar de ser mujer y aquí cualquier signo de feminidad es rechazado. Ni flores, ni telas suaves, (ni la belleza, ni el cuidado, ni la ternura tienen valor, por considerarles atributos de la feminidad, ¿no será esa también una lectura de género?) ni menciones a las incomodas funciones biológicas de nuestros cuerpos -menstruar, parir, amamantar, lubricar-, reconocernos en ellos es escencializar. Parece ser que mientras nuestras luchas sean menos corpóreas y más racionales, seremos más legítimas. En tanto, la masculinidad, lo que ello quiera decir, se deja para cuestionar algún día o como meta para alcanzar…casi intocada, parece ser el modelo a seguir. Legiones de seres que se dicen socialmente leídas como mujeres, pero que no se “identifican” mujeres, van con barbas y bigotes dibujados, pegados en su rostro o producidos mediante ingestas de productos farmacéuticos –ni las feministas de la igualdad en sus tiempos imaginaron tal perfección universalista, todas iguales al modelo-. 
La utopía posfeminista es un mundo sin binarismos, sin género, sin sexos, la función reproductiva, la capacidad de parir constreñida a un fenómeno fisiológico como el defecar, el sudar, orinar; Ojalá en el futuro lxs nuevxs humanxs sean decantados de probeta como en El Mundo Feliz de Aldous Huxley. La crianza de lxs niñxs, una tarea por resolver desligada de la función del engendrar, reproducir desafectivamente a futuros trabajadores y ciudadanos, parece ser que eso es lo que liberaría a los cuerpos con capacidad paridora.
Para llegar a dicha utopía, es necesario acabar con las mujeres, como identidad y como clase, pues sólo perpetuamos el binarismo. Transformar los cuerpos y propiciar las prácticas sexuales menos heteronormadas posibles. La desheterosexualización como reivindicación prioritaria para prácticas sexuales diversas, pero se deja para luego, para nunca el cuestionar:
1.- Cómo las relaciones de poder masculinas, en este sistema patriarcal siempre han sido de profunda homosexualidad: amor, complicidad, solidaridad entre hombres, (en la política, en el entramado social, en los convenios económicos, en las creaciones culturales).
2.- Cómo la heterosexualidad obligatoria rige sobre los cuerpos con matriz manteniéndoles como trabajadoras explotables. Es decir, no se problematiza hacia la visibilización de que no se trata de una imposición sexual si no de un arma de opresión política.
Hay un olvido al cuestionar las imposiciones del Régimen Heterosexual  que se dan de una manera distinta sobre los cuerpos divididos sexualmente, es decir, cuerpos que fueron socializados a partir de poseer un pene y cuya desheterosexualización es un ejercicio de permisividad de gozo que no necesariamente retira sus privilegios patriarcales y otros cuerpos con vulva, cuya desheterosexualización ciertamente está relacionada con el placer, pero también con el lugar  político que la heterosexualidad obligatoria confiere en la explotación y apropiación del trabajo colectivo e individual en la producción-reproducción y la violencia que se ejerce sí, mayoritariamente en esos cuerpos sexuados.
En la nubosidad que genera dicho olvido, curiosamente, surgen los nuevos sujetos que importan.
Los sujetos que importan en la utopía posfeminista  tienen por liberal y neoliberal mandato el pensar y buscar el placer propio: “No nos sentimos culpables por haber sobrevivido”, dice Itziar Zigga desde el primer mundo blanco en su Devenir Perra. Sin cohesión, sin empatía posible, a quién puede importarle aquelles, aquellas que no sobreviven.
Otro  lugar de la utopía posfeminista esta en, al mismo tiempo que cuestionar el biologismo y los saberes biomédicos, es el recurrir a ellos para la transformación del cuerpo disidente. Los cuerpos intervenidos por la capacidad médica de transformar genitales, glándulas y cavidades hacia estéticas establecidas por el estatus quo –Muy “elección sobre sus propios cuerpos”- o “cuerpos disidentes”, es decir, que escapan del cuerpo dibujado por los mandatos de género o por la construcción anatómica con que se nació y construyó el cuerpo a partir de las tecnologías políticas, sociales cambiar penes, vulvas, senos, vaginas, nalgas, rasgos. El sujeto de la utopía no es sujeto sin la intervención buscada de la ciencia y el mundo cosmético.
En ¿Cómo el hombre llegó a ser gigante?,  IIlin y Segal,  nos recuerdan cómo recorremos en cuestión de horas el planeta y miramos al otro lado del mundo con sólo encender un interruptor, gracias a la tecnología. También  en nuestro cuerpo, el  nacimiento y la muerte son casi “mágicamente” determinados por la tecnología misma…la tecnología y unos billetes de por medio, que quien no cuenta con los billetes se queda sin alcanzar la estatura ni la magia de la contemporaneidad. Las películas futuristas de los 80´s nos han alcanzado en sólo 30 años…la humanidad se transforma velozmente.
Sin embargo, qué significa, qué utopía posible nace con esto para las mujeres no cercanas a la academia o a los círculos de discusión posmoderna, qué significa para las obreras que padecen feminicidio por tener cuerpos de mujeres- En México, la actual guerra contra el narco y el ejercito sigue significando cosas sobre los cuerpos de mujeres en mayoría: la muerte por violencia de pareja, la falta de acceso a la educación, la falta de atención a la salud, las dobles jornadas, siguen cayendo sobre cuerpos de las socialmente leídas como mujeres.
Qué significa y que significará en un futuro próximo para las que no pueden pagar cirugías o no quieren modificarse a cuerpos disidentes. Qué significa en un futuro para las que no pueden pagar inseminaciones ydecantaciones artificiales… ¿Para qué sirve este feminismo que ha dejado de encontrarse, este feminismo sin espejos?
En la academia miramos con desprecio a las que se siguen nombrando mujer, porque es el lugar en dónde se identifican, mujeres, a las que buscan caminos para ellas-nosotras y me resulta peligrosa, a la vez que vergonzosa esa brecha respecto a quienes no tienen el privilegiado alcance a ciertos niveles de abstracción ¿puede la academia ser tan clasista, tan racista, tan hegemónica, tan al servicio de la lógica colonial y de dominación, puede desligarse tanto de las mujeres “terrenas” en su cotidianidad?
¿De qué sirve una abstracta construcción teórica si no coincide con lo que hace en la practica el movimiento político, si se entretiene en ejercicios secuenciales de lógica pero no apuesta por resolver un plato de frijoles, un golpe menos, unas horas de vida más para las que alguna vez fueron sujeto de emancipación-liberación y que construyeron el espacio teórico que sí nos garantiza el plato de frijoles a las que hacemos estos ejercicios intelectuales? ¿Son los fenómenos sociales como la violencia y el hambre que ocurren a las mujeres tan vistos, tan pasados de moda, tan faltos de interés científico que ya no nos ocupan?
 …para qué servimos a la inexistente mujer negra que no ha politizado su ser negra pero vive cada día la racialización en su cuerpo, para qué servimos a la indígena cuya vivencia cosmogónica ya ha sido clasificada y calificada, pero no se entera y sigue adentro del temazcal cantándole a la Tonanzin y sintiendo que es su lugar en el universo, pero que vive, al mismo tiempo, la lucha por la tierra y el gobierno castiga esa lucha en su cuerpo de mujer, en su inexistente y absurdo cuerpo de mujer -cuerpo del cuál no hemos enterado a los policías violadores de que ya no existe-...
¿Para qué este feminismo elevado; discutido en medios electrónicos a los que la mitad de los pobladores de mi país no tiene acceso regular; publicado en lengua de blancos, por editoriales de blancos; feminismo pagado en euros y venerado en nuestras universidades del color de la tierra, a quién y para qué sirve? ¿Cuál es la utopía que proponemos?

Referencias 
Rich, Adrienne (1980). “La heterosexualidad obligatoria y la existencia lesbiana (1980)”  en Revista d'Estudis Feministes, núm.10
Scott, Joan. 1990. "El género: una categoría útil para el análisis histórico". Historia y Género: Las mujeres en la Europa Moderna y Contemporánea, J. Amelang y M. Nash (eds.). Valencia: Ediciones Alfons El Magnanim, pp. 23-56.
Wittig, Monique (1978). “La mente hetero”. Discurso leído por la autora en Nueva York durante el Congreso Internacional sobre el Lenguaje Moderno realizado en 1978 y dedicado a las lesbianas de EE.UU. http://www.mulheresrebeldes.org/Lesbianidades/Monique%20Wittig/la%20mente%20hetero.pdf
Zigga, Itziar. 2009. Devenir Perra. España. Editorial Melusina, pp.

* Karina Vergara es Feminista Autónoma de México, su correo electrónico es pakave@hotmail.com




martes, 9 de octubre de 2012

BOLIVIA, COCHABAMBA: JUSTICIA PARA ROSE MARY IRUSTA Y LA COMUNIDAD MARIA AUXILIADORA


¡QUE SE HAGA JUSTICIA!
JUSTICIA PARA ROSE MARY IRUSTA Y LA COMUNIDAD MARÍA AUXILIADORA
(Noticia enviada por Carmen Julia Heredia/Chuquisaca)

Las instituciones abajo firmantes están indignadas por la detención de Rose Mary Irusta Pérez, defensora de DDHH y coordinadora de la Comunidad María Auxiliadora, el pasado viernes 28 de septiembre, tras una audiencia de medidas cautelares en Cochabamba.
  
Las instituciones abajo firmantes, denunciamos la injusticia con que se está tratando este caso que evidencia que los representantes del Poder Judicial operan obligando a los acusados a demostrar la inocencia en lugar de que se les compruebe su culpabilidad.
Exigimos imparcialidad, celeridad y cumplimiento del debido proceso que garantice el derecho a defensa y la investigación objetiva de los hechos para develar los verdaderos intereses económicos por los que loteadores inescrupulosos han mellado la dignidad de la Sra. Irusta al criminalizar su labor social que generó la oportunidad de que numerosas familias puedan ejercer su derecho a la vivienda, que mujeres niños, niñas y jóvenes tengan su propio espacio y no estén hacinados, que vivan con dignidad y sin violencia, cuidando la integridad de la familia, erradicando el alcoholismo, haciendo posible la buena convivencia, y aprendiendo a vivir en comunidad.

Demandamos la atención inmediata de las instancias judiciales para levantar la medida de detención preventiva de la Sra. Irusta, impuesta sin justificación y consideración alguna sobre su edad y sus antecedentes de vida, en función de las maniobras de grupos económicos que se oponen a los principios de propiedad colectiva y convivencia comunitaria protegidos por la Constitución Política del Estado en sus artículos 8 y 56.

Reivindicamos el proyecto de vida impulsado por la Sra. Irusta que posibilita a familias de escasos recursos, el acceso a una vivienda digna. La labor de la Sra. Irusta es un ejemplo de entrega y compromiso con la población más necesitada. Gracias a su esfuerzo y dedicación y al dinamismo que impulsó a que las mujeres se organicen y defiendan sus derechos, se construyó la comunidad María Auxiliadora con la convicción de que era posible mejorar la situación de tantas familias con el trabajo de todos, recuperando valores culturales como la solidaridad y el trabajo colectivo. Su trayectoria organizativa en el barrio y el reconocimiento que tiene a nivel nacional e internacional, son muestras de su integridad y su amor por los demás.

Expresamos nuestra solidaridad y compromiso con la lucha iniciada por Rose Mary Irusta y la Comunidad María Auxiliadora por el sentido de transformación social que conlleva, al poner en evidencia el contraste entre una visión mercantilista de la vivienda y de especulación del valor de la tierra y otra visión de construcción colectiva basada en la solidaridad y la convivencia comunitaria. Ésta lucha representa, a su vez, el sentir y pensar de cientos de mujeres y hombres de Bolivia y del mundo que gracias a su inspiración creen y adhieren a principios y normas de solidaridad y propiedad colectiva.

Adherimos a las numerosas manifestaciones de solidaridad y demanda internacional que se han expresado en los últimos días a favor de la libertad de Rose Mary Irusta y de la Comunidad María Auxiliadora.

Instamos a la inmediata restitución de la libertad frente a la arbitrariedad cometida en contra de Rose Mary Irusta, dado que ésta supone un funesto antecedente nacional e internacional para el Sistema Judicial y el Estado boliviano por encarcelar a una defensora de Derechos Humanos con una trayectoria intachable.
Alentamos a todas las organizaciones e instituciones que defienden y propugnan postulados de cambio y construcción de un nuevo Estado y una nueva sociedad, a manifestar su adhesión en defensa de los derechos de Rose Mary Irusta, y de la comunidad María Auxiliadora que logró construir con la solidaridad y esfuerzo de cientos de mujeres, hombres, jóvenes, niñas, niños y adolescentes valientes y dispuestos a enfrentar la discriminación, la violencia y el abandono estatal, un modelo de convivencia y acceso a la tierra urbana que demuestra que es posible vivir de otro modo en la ciudad y en el país.

Exigimos que los medios de comunicación que están dando cobertura a los grupos de poder que, impulsados por la codicia y el lucro, acusan injustamente a Rose Mary Irusta y dañan su imagen y prestigio, brinden los mismos espacios para que ella y la Comunidad ejerzan el derecho a réplica, y difundan información veraz, clara, completa y oportuna sobre este caso.

Llamamos a todas las personas y organizaciones a solidarizarse con esta causa, manifestando su repudio y movilizándose en todas las ciudades en protesta contra esta arbitrariedad que pone en tela de juicio al sistema judicial boliviano.

Fuerza Rose Mary! Sus acciones han sido siempre expresión de desprendimiento, solidaridad consecuencia y compromiso social con los más necesitados de nuestro país y usted es el ejemplo de persona que Bolivia requiere para imaginar y poner en práctica una nueva sociedad, con justicia y equidad.

Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo de Acción Social, UNITAS
Fundación Acción Cultural Loyola, ACLO
Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario, CEDLA
Centro de Comunicación y Desarrollo Andino, CENDA
Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social, CEJIS
Centro de Promoción Minera, CEPROMIN
Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija CER-DET
Centro de Servicios Agropecuarios, CESA
Centro de Investigación y Apoyo Campesino, CIAC
Centro de Información y Desarrollo de la Mujer, CIDEM
Centro de Investigación y Promoción del Campesinado, CIPCA
DESAFIO
Defensa de Niñas y Niños Internacional, DNI-Bolivia
Fundación Social Uramanta
Instituto de Investigación y Acción para el Desarrollo Integral, IIADI
Instituto de Investigación y Capacitación Campesina, IICCA
Instituto de Investigación Cultural para Educación Popular, INDICEP
Instituto Politécnico Tomás Katari, IPTK
Investigación Social y Asesoramiento Legal Potosí, ISALP
Apoyo al Desarrollo Sostenible Interandino, KURMI
Mujeres en Acción
Centro de Comunicación y Educación Popular PIO XII
Promoción de la Mujer Tarija, PROMUTAR
Servicios Múltiples de Tecnologías Apropiadas, SEMTA
Programa Urbano
Programa NINA

PUEDES VER VÍDEO CONSTRUYENDO COMUNIDAD RED DE MUJERES LÍDERES BARRIALES Y HABITAT PARA LA MUJER "COMUNIDAD MARÍA AUXILIADORA"

Decenas de activistas de los derechos humanos condenaron con una marcha de protesta, la detención de la presidenta de la Asamblea de Derechos Humanos de Cochabamba, Rosemary Irusta.

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martes, 2 de octubre de 2012

MÉXICO: EL MIEDO... (LYDIA CACHO)

(Foto tomada de BTI Baradero Te Informa)


 EL MIEDO EN MÉXICO
X Lydia Cacho
Me pregunta una adolescente que cómo se vive el miedo en México.
Hace unos meses viajé a Tamaulipas para hacer entrevistas. Llegué a casa de Laida, y la sorpresa fue mayúscula, ella había reunido a un grupo de nueve señoras para que me contasen cómo viven el miedo en México; varias de ellas han perdido hijos e hijas en los últimos años. Ya mis colegas locales me habían advertido que sería muy complicado entrevistar a la gente en Tamaulipas, en particular porque se conoce mi trabajo periodístico por evidenciar a redes de tratantes y delincuencia organizada. Lo que sucedió después de la entrevista fue conmovedor. El grupo de mujeres ya había preparado un plan de seguridad (como hacen entre ellas para moverse con sus familias). Divididas en dos autos y con radios –con la cautela propia de un comando militar que sabe que corre peligro–, pero con sonrisas y charla amena, las mujeres me llevaron hasta un lugar seguro. El miedo, me dijeron, es como la conciencia, debes saber que lo tienes, escucharlo siempre y seguir tu intuición. La intuición para proteger a los tuyos nunca falla, dijo Adela.
Después de haber presenciado el exterminio de los suyos en la masacre de Acteal, Chiapas, Margarita decidió quitarse el miedo y el dolor que llevaba a cuestas construyendo, con sus propias manos, una tiendita hecha con tablones de pino a la vera de la carretera, a unos metros de donde fueron masacrados sus familiares. Miro la fotografía en la que estoy parada a su lado, su rostro de joven aniñada y la mirada de duelo contrastan con la fortaleza y donaire de su cuerpo. Le pregunté a qué le tenía miedo; a no tener trabajo y comida para mis sobrinos que ahora quedaron huérfanos, respondió sin vacilar. Ella no le teme a la muerte, dice que es su compañera de viaje en las montañas.
Esther Chávez Cano, la madre del activismo contra los feminicidios en Ciudad Juárez, Chihuahua, me dijo hace más de una década, cuando fui a entrevistarla a su albergue para niñas y mujeres, que lo que más temía era perder la esperanza de que su trabajo fuese útil para la comunidad. La esperanza, dijo la mujer de cuerpo pequeño y alma inmensa, es una vela en la oscuridad y todos los días miro a las sobrevivientes que me recuerdan que la vela debe permanecer encendida a toda costa, por todas las mexicanas.
Alicia Leal, la fundadora del primer refugio de alta seguridad para mujeres maltratadas en Nuevo León, luego de recibir una amenaza de muerte que incluía un terrible daño a sus hijas, me dijo con su mirada azul de mar y la sonrisa auténtica como sus convicciones, que el miedo la había convertido en una estratega del cuidado propio y ajeno, en una buscadora de tácticas para hallar la felicidad. Además, explicó esta norteña fuerte y dulce, el miedo me ha enseñado a doblarme para no quebrarme.
A Ramira unos tratantes le robaron a sus dos hijas en la sierra de Oaxaca y la autoridad ignoró sus súplicas. Su marido la maltrataba y ella denunció violencia intrafamiliar. La autoridad la ignoró. La entrevisté en un albergue para mujeres, me dijo que ella no dejaba entrar el miedo a su corazón porque sólo así podía rezar cada noche para mandar oraciones a sus hijas, para que ellas supieran que las estaba buscando y las salvaría. El miedo se lo regalé a la virgen, me dijo. ¿Y la virgen te lo aceptó?, le pregunté. Sí, ella siempre se arrima los miedos de todas las madres que lloran por sus hijos.
En latín el miedo es metus, una alteración del ánimo que produce angustia ante el peligro o la posibilidad de sufrir algún daño. El secreto de millones de personas que lo viven cada día en México radica en lo que deciden hacer con esa angustia. Hay quienes convierten su miedo en pánico y resentimiento; hay quienes, para fortuna de mi patria, hacen del miedo consejero para proteger a su comunidad, para unirse, para transformar o erradicar aquello que lo produce.
El escritor Eduardo Galeano dice que el reto es atravesar las pruebas de la violencia y el dolor con la ternura invicta.
Ahora sé que vivir el miedo en soledad resulta devastador. Releo las palabras de Ashley Montagu: “La única forma de aprender a amar es siendo amado. La única forma de aprender a odiar es siendo odiado”. México sobrevive porque por cada persona que odia hay mil que aman incondicionalmente, que se solidarizan sin pedir permiso, que arropan sin preguntar, que se rebelan por la dignidad y no por el poder. Millones que van contra la guerra haciendo la paz a pesar de la ignominia de la guerra y la muerte.
El miedo, para mi, es como un perro bravo. Lo tienes que domesticar para que huela el peligro, amarrar para que no se desboque, usar como guía en el camino cuando cae la noche. Permitirle que duerma a tu lado como fiel testigo de la realidad. Hasta que algún día ya nadie sienta temor y el perro, ya manso, sepa que la libertad está de fiesta.
@lydiacachosi

ENVIADO POR ESMERALDA VAZQUEZ AL PME

Las cifras oficiales que acaban de ser publicadas evidencian en forma implacable la gangrena que corroe el país.
 “México, espiral de la barbarie”. Editorial íntegro de Le Monde
 
En estas mismas columnas, hace dos años, el presidente mexicano, Felipe Calderón, se felicitaba por los resultados de la guerra de gran envergadura lanzada, desde el inicio de su mandato, en diciembre de 2006, contra el crimen organizado y los narcotraficantes. “Vamos a vencer el crimen”, aseguraba. Antes de agregar, dirigiéndose a quienes manifestaban inquietud ante el auge vertiginoso de la inseguridad en su país: “Si ustedes ven polvo, es porque estamos limpiando la casa”.

Vencido en la elección presidencial de junio (sic), el señor Calderón entregará el poder a Enrique Peña Nieto el fin de año. Con un balance abrumador. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía mexicano acaba de publicar cifras impactantes: se registraron 27 mil 199 homicidios en 2011; el número de asesinatos entre 2007 y 2011 es de 95 mil 632. En base a la tendencia registrada en los últimos meses, se calcula que el número de homicidios perpetrados durante el mandato de Calderón llega a 120 mil. O sea, más del doble de la cifra de 50 mil a menudo mencionada y que ya de por sí era alucinante.

Esa auténtica hecatombe constituye, y de lejos, el conflicto más mortífero del planeta en los últimos años.

De hecho las cifras oficiales que acaban de ser publicadas evidencian en forma implacable la gangrena que corroe el país.

Más allá del número de muertos estrictamente ligados a la lucha contra el narcotráfico, se van desarollando auténticas industrias de secuestro, extorsión de fondos, prostitución, tráfico de personas y órganos. El mapa de los homicidios demuestra que estos crímenes no se limitan a las regiones en las cuales los cárteles están muy bien implantados, sino que tienden a diseminarse por todo el territorio nacional.
 


jueves, 30 de agosto de 2012

VERÓNICA REYNA, ABOGADA: "CREO EN LA MEMORIA HISTÓRICA" (1994)

(Detalle origonal de la página en que publicamos la entrevista a Verónica Reyna en 1994)


Verónica Reyna, abogada
"CREO EN LA MEMORIA HISTORICA" 
x Puntada con Hilo        
"Soy soltera, con hijos -anulé mi matrimonio-.
En los años de dictadura, muchas mujeres, por diferentes razones, nos quedamos sin pareja".

Ha trabajado 19 años en la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas, FASIC, institución que desde el Golpe de Estado se ha preocupado principalmente por los derechos de los presos políticos.

NO ERA POLITICA
En 1975, ya era abogada, tenía menos de 30 años y un hijo de tres meses. Junto con los cambios, había perdido su trabajo en el Ministerio de Hacienda. Una amiga la llamó para que se ocupara de la situación de los presos de la dictadura.
Verónica fue simpatizante del Gobierno de la Unidad Popular, pero no militante. Sabía poco del tema de Derechos Humanos -que no está incluido en los programas de Leyes-, pero aceptó el cargo. Comenzó con los casos de conmutación de penas por extrañamiento, es decir: en vez de prisión, exilio para los detenidos. 

LA VERDAD Y EL INFORME
Recibía casos de tortura: "Hubo gente, que trabajaba conmigo, que no pudo resistir las imágenes de crueldad en los relatos, y se fue.
Además, estaba el miedo. Nos podían haber detenido a todos; yo intuía el riesgo pero no pensaba, si lo hubiese hecho quizás me también me hubiera ido...
Hice amigos en esta lucha, sentí su dolor, sufrieron atrocidades...".

¿Qué opinas del Informe Rettig?
Es una verdad que ya conocíamos; conocemos mucho más.
En el pasado, por decirla, nos tacharon de pagados por el marxismo internacional. El Informe le dio el sello de autenticidad.
Es insuficiente, se refiere sólo a los muertos. Todos los demás que sufrieron las más atroces torturas y sobrevivieron no están considerados.
Creen que la muerte es lo peor que le puede pasar a alguien. Sin embargo, vivir con la pérdida de seres amados y con el horror, también puede ser 'lo peor'.

¿Cómo crees que afectó la represión a quiénes no la sufrieron directamente?
Todos fuimos afectados. Muchos sufrimos tortura sicológica.
Se me hace un nudo en la garganta cuando recuerdo... No me explico cómo una persona le puede hacer cosas tan horrorosas a otra.

¿Qué pasó con tu vida personal?
Me transformé en una monotemática y marginada.
Me separé. Me sentía bien solamente con la gente que era solidaria.
En reuniones sociales con antiguos amigos, comentaba sobre lo que estaba pasando y me decían: ¡no me cuentes, no quiero saber! Entonces yo no volvía a donde no podía hablar.
También hubo quienes se alejaron de mí por miedo a mis conexiones con la oposición, pasé a ser peligrosa.

EXTERMINIO Y ECONOMIA
"El secuestro y desaparición de personas transmite un mensaje siniestro a los demás: a tí también te puede pasar, no te metas". Se trataba de paralizar a la gente para "imponer un modelo económico que habría sido imposible instalar en democracia. Si no hubiese sido por el miedo, en la época de la crisis económica habríamos hecho una huelga nacional", afirma.
Las violaciones a los DD.HH. se cometieron para despejar el camino: "Comenzaron por perseguir y matar a los miristas, comunistas y socialistas, destruyeron los sindicatos y los colegios profesionales -todos organizadores sociales-, luego usurparon los derechos de los trabajadores y borraron las libertades ciudadanas".

ESTADO PINOCHETISTA: VIOLADOR
"El estado dictatorial puso en manos de sus agentes todo lo necesario para matar". No se trató de algunos malos elementos.
"Si un particular secuestra a alguien, la víctima puede recurrir al Estado para que la proteja. Pero si eso mismo lo hacen empleados públicos, como los agentes de la DINA y la CNI, es el Estado a través de ellos el que está secuestrando y las personas quedan indefensas", explica la abogada.

EL SECUESTRO CONTINUA
Se dice que no se puede hacer justicia pues hay una amnistía que lo impide. Nuestra entrevistada asegura que "es ilegítima, porque se la dio en 1978, el mismo gobierno que cometió las atrocidades". La justicia chilena es otro caso: "Los primeros años renunció a fiscalizar los Consejos de Guerra, si hubiera accedido, tal vez muchos ejecutados estarían vivos ahora", afirma.
No es mucho lo que ha cambiado. Numerosos jueces siguen siendo cómplices pues "no se puede amnistiar un delito como el secuestro (de los desaparecidos), porque desde el punto de vista legal, mientras no aparezca el cuerpo de la víctima, el plagio continúa". Desde el punto de vista humano, con mayor razón.

ESTADO TERRORISTA
Con respecto a la discriminación que se hace entre los presos políticos -de sangre y de conciencia-, la representante de FASIC es enfática:"No estoy de acuerdo. Todos lucharon en el contexto de un estado terrorista, usando diversas formas para resistir la persecución".

LOS GRANDES MACHOS DEL PODER
¿Se usó regularmente la violación como método de tortura?
Fue una constante en tiempos de dictadura. Era una manera de quebrar a la víctima, hubo hasta perros entrenados para violar mujeres en la época de la DINA (con jefes como Manuel Contreras, Osvaldo Romo, Miguel Krassnoff, Marcelo Moren, Laureani y otros).
También hubo hombres violentados sexualmente por los torturadores. Un muchacho comunista denunció haber sido violado en la CNI. Fue el único que se atrevió.

O sea ellos son los grandes machos del poder...
Claro, los dominadores. Con eso quieren decir que los demás -mujeres y hombres- deben estar abajo... y ellos arriba.

LA ESPERANZA
Cuando habla de las mujeres, Verónica se identifica. Esgrime con fuerza que la lucha de ellas fue fundamental contra la dictadura. La emociona recordar que ella misma y otras hacían sus actividades "con los hijos a cuestas".
Subraya que "cuando los hombres regresaron de las cárceles, quisieron que la esposas volvieran a la casa, pero ellas dijeron no, porque habíamos aprendido mucho de decisiones".
Tal como cree en las mujeres, cree que la justicia es posible: "Que se diga lo contrario es pura manipulación de la derecha", concluye.
                                                 
FUENTE: PUNTADA CON HILO Nº 3, AÑO 1, OCTUBRE 1994